martes, 13 de mayo de 2008

Paradojas Argentinas: La cuarta llanura del mundo, la disputa de los argentinos y el impacto de la crisis alimentaria mundial.

WASHINGTON DC: Ante la grave crisis alimentaria que ocurre en estos momentos en el mundo, la revista FP (Foreign Policy, a la que le agredecemos el permitirnos esta reproducción), entrevistó a la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Josette Sheeran.

Hemos visto las estadísticas aterradoras, los disturbios y las colas para conseguir alimentos en todas partes. ¿Ha entrado el mundo en una especie de trampa malthusiana permanente? ¿O existe alguna forma de salir de la crisis alimentaria mundial? Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, dice que la situación es muy mala, pero que es posible resolverla.

Foreign Policy: -Parece como si la atención a la crisis alimentaria global no hubiera alcanzado masa crítica hasta los últimos meses y semanas. ¿Por qué?

Josette Sheeran: Estamos ante un tsunami silencioso que está afectando a casi todos los países en vías de desarrollo. El Programa Mundial de Alimentos actúa como el canario en las minas de carbón. Como nos ocupamos del abastecimiento de comida para las poblaciones más vulnerables del mundo, nos dimos cuenta antes.

Algunas instituciones, como el Instituto Internacional de Investigación sobre Política Alimentaria, llevan ya tiempo advirtiendo de que la dinámica de los suministros mundiales de alimentos estaba empezando a ser muy precaria. Pero creo que fue en junio, cuando los precios iniciaron una agresiva espiral de aumentos, cuando el planeta, por fin, empezó a prestar atención.

Y los disturbios por comida que han estallado en 34 países han ayudado a crear una conciencia política. La agricultura no ha sido una máxima prioridad para los principales gobernantes del planeta, y estos hechos están haciendo que los líderes le dediquen toda la atención que necesita. Pero ha hecho falta que ocurrieran sucesos muy llamativos.

FP: -¿Cree que ha tenido las respuestas que deseaba de los responsables políticos, o todavía no existe una conciencia clara de la gravedad del problema?

JS: -La gente comprende que estamos ante una crisis de tipo humanitario que va en aumento, pero no estoy segura de que se dé cuenta del todo de la energía y las inversiones que necesitamos para solucionar el problema de los suministros.

Estamos empezando a ver que es preciso combinar estas soluciones con respuestas a las necesidades de emergencia. Lo fundamental es que los dirigentes políticos han asumido la cuestión. Tiene que ser una cosa por la que se interesen los ministros de Hacienda, y no sólo los de Agricultura y Bienestar Social. La crisis alimentaria influirá en las economías, el crecimiento, el alivio de la pobreza y las futuras generaciones de los países afectados. Y necesitamos soluciones a corto y a largo plazo.

FP: -¿Puede predecir qué países van a sufrir una escasez grave y dónde habrá que concentrar la ayuda, o es imposible de saber?

JS: -Llevamos a cabo una amplia vigilancia de los alimentos y las cosechas en colaboración con la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU, y además examinamos todas las proyecciones de Estados Unidos, Europa y otros lugares. La producción global de alimentos ha disminuido durante un par de años, aunque no mucho. Pero en un año concreto, incluso en las mejores circunstancias, no puede aumentar más que en cantidades de una sola cifra, por más que las cosechas y el tiempo sean favorables. Así que no contamos con que haya una gran explosión en el suministro. Confiamos en que permanezca igual o incluso veamos cierto incremento. El problema es que, en los países en vías de desarrollo, los agricultores no están plantando como solían porque no tienen dinero para pagar los insumos. Eso podría complicar la crisis y necesita que la comunidad mundial se implique.

Ahora aportaremos una mirada sobre la situación de algunos países que preocupan por su situación alimentaría (algunos de ellos poseen armas nucleares y gobiernos despóticos).

Corea del Norte

Ø Precio del arroz: Ha subido un 186% desde abril de 2007.
Ø Precio global de los alimentos: Ha aumentado un 70%.
Ø Población desnutrida: 35%.

Durante el 2007, debido a una serie de inundaciones catastróficas, se arruinaron entre el 10 y el 25% de los cultivos de maíz y arroz destinados a la alimentación en Corea del Norte. A principios de este mes, el régimen Coreano anunció que suspendía el sistema de racionamiento de alimentos en la capital durante seis meses, una señal de que el Gobierno de Kim Jong Il se está preparando para una nueva crisis.
Normalmente, Corea del Norte produce sólo un 80% de lo que consume, una cifra que puede descender al 60% este año. Pero no por ello el régimen ha dejado de cultivar el enfrentamiento con los mismos donantes que son las organizaciones de ayuda internacional, Occidente y Corea del Sur, como le han echado una mano en años anteriores.
Kim Jong II ha irritado a sus homólogos occidentales y surcoreanos con una retórica dura y continuos retrasos en las negociaciones sobre su programa nuclear. En respuesta a la actitud firme del nuevo Presidente surcoreano, Li Myung-bak, el periódico del partido de Kim, Rodong Sinmun, aseguró que Corea del Norte “será capaz de vivir como desee sin ninguna ayuda del Sur”. Puede que eso sea cierto para Kim, pero para los seis millones y medio de norcoreanos que sufren escasez crónica de alimentos, es un verdadero sinónimo de problemas.

Predicción: La actual crisis alimentaría podría ser la peor que nunca haya sufrido el país, según un funcionario no identificado del Gobierno norcoreano, que fue citado por el periódico USA Today. Debemos recordar que la hambruna de los ‘90 provocó la muerte de cerca de 2 millones de personas.

Pakistán

Ø Población desnutrida: 20%.
Ø Precio del trigo: Ha subido un 66% desde enero de 2007.

Estamos acostumbrados a oír hablar de Pakistán por motivos políticos. Posee armas nucleares y se encuentra en el centro de la guerra contra el terrorismo liderada por Estados Unidos. El año pasado, el general que gobierna el país cesó a la cúpula del poder judicial, desatando un ola de protestas, y en diciembre la carismática ex primera ministra fue asesinada.
Pero la causa más probable de la derrota del partido del presidente Pervez Musharraf en las elecciones parlamentarias del pasado febrero fue el precio del trigo.
La población desconfiaba cada vez más del Ejecutivo, sospechando que actuaba en connivencia con los propietarios de granjas, que pasaba en secreto alimentos a Afganistán para obtener mayores beneficios, e incluso que había creado carestías de forma artificial para desviar la atención del asesinato de Benazir Bhuto.
En estos momentos, la mitad de los 160 millones de paquistaníes se enfrenta a carencias de alimentos, un 28% más que el año pasado. El precio medio de los éstos ha subido un 35% en el último año, mientras el salario mínimo de los trabajadores sólo se ha incrementado un 18%, por lo que el Gobierno ha desplegado tropas para proteger las tiendas de alimentos y ha reinstaurado el racionamiento por primera vez en 20 años.

Predicción: El Programa Mundial de Alimentos de la ONU prevé que el precio del trigo se dispare un 40% en los próximos meses. Puede que lo peor esté aún por llegar.

Indonesia

Ø Población desnutrida: 6%.
Ø Precio del arroz: Se ha incrementado un 25% desde marzo de 2007.
Ø Precio del aceite: Ha subido 40%.
Ø Precio del tofu: Ha aumentado 50%.

A nadie sorprende que en Indonesia ocurran cada vez más protestas, a pesar de que el Gobierno hace lo que puede para intentar calmar a una población furiosa por la imposibilidad de adquirir alimentos básicos. El 70% de la demanda alimentaria del país se cubre con productos importados.

El Banco Mundial estima que la mitad de la población vive en la pobreza y los más necesitados se gastan en torno al 70% de sus ingresos en comida. En enero, miles de personas salieron a la calle a protestar por los precios de la soja, forzando una bajada de los aranceles a la importación de este producto.
La indignación estalló de nuevo en marzo, cuando los medios de comunicación informaron de que una madre embarazada había muerto de hambre. Y en abril, los estudiantes encabezaron nuevas protestas contra los precios astronómicos de los productos, manifestándose con la boca tapada con cinta negra como símbolo de la imposibilidad de comprar alimentos.

El Ejecutivo indonesio tiene muy presente el historial de vaivenes políticos en el país a causa de los precios. En 1965, una crisis similar desembocó en el ascenso al poder del famoso dictador Suharto, y en 1998 otra provocó su marcha.

Ahora, el Gobierno parece haberse declarado en estado de crisis total, pero el sector agrícola lleva décadas en declive. El crecimiento de la población supera al de la producción de arroz desde hace al menos 10 años. Y aunque el dinero que los bancos han puesto a disposición de Indonesia se ha cuadruplicado entre 2001 y 2006, la proporción de esos préstamos dedicada a la agricultura ha disminuido una cuarta parte.

Predicción: Un economista de un think tank indonesio dijo a la agencia France Presse que “Si el Gobierno no toma medidas en tres meses, realmente temo que se produzca malestar social”.

Etiopía

Ø Población desnutrida: 45%.
Ø Precio del maíz: Ha subido un 36% respecto a la media del periodo 2002-2006.
Quienes recuerden la hambruna que asoló Etiopía en los 80 pensarán que la falta de comida no es ninguna novedad en este país del Cuerno de África azotado por la sequía. Pues se equivocan.

Según Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Etiopía representa la “nueva cara del hambre”: las estanterías de las tiendas están llenas de comida pero la gente no puede comprar ni lo básico. Mientras la hambruna de los 80 se debió sobre todo a la sequía, ahora los principales culpables son los precios. Lo más preocupante es que, aun teniendo 11 millones de habitantes que sufren falta de alimentos, Etiopía sigue siendo considerada una fuerza estabilizadora en esa región de África. Eritrea, por ejemplo, todavía está recuperándose tras décadas de guerra con Etiopía, y un 72% de su población pasa hambre.
Yibuti, que importa todos sus alimentos básicos, está siendo devastado por la sequía.
Y Somalia, evidentemente, es un caso perdido: se estima que 677.000 personas huyeron de su capital, Mogadiscio, en 2007.

Predicción: Si la predicción de lluvias para los próximos dos meses es correcta, no hay a la vista nada que vaya a aliviar la situación.

Yemen

Ø Población desnutrida: 36%.
Ø Precio del trigo: Ha aumentado un 100% desde febrero de 2008.

La corrupción, la llegada masiva de refugiados somalíes y los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes chiíes en el norte completan un panorama económico ya de por sí oscuro.
Sólo en el último año llegaron a este país unos 30.000 refugiados, lo que ha obligado al Programa Mundial de Alimentos de la ONU a proporcionar asistencia alimentaria a 43.500 personas, que se suman al más de millón y medio de yemeníes a los que la agencia ya preveía suministrar ayuda en 2008.
Tras una subida del 400% en el precio de los alimentos esta primavera, el Gobierno desplegó tropas para sofocar las protestas de cientos de jóvenes desencantados en las regiones de Al-Dalea y Lahij, donde una docena de ellos resultaron muertos.
Se estima que el 75% de los yemeníes sufren escasez de alimentos a causa de la subida mundial de precios de los productos alimenticios. La duplicación del coste del trigo, junto con la inflación generalizada, podría hacer que la tasa de pobreza subiese seis puntos, según el Banco Mundial.

Predicción: El BM ha alertado de que, si no se hace algo pronto, esta crisis en Yemen podría arruinar todos los avances contra la pobreza logrados entre 1998 y 2005.

Pero en la argentina, que es la cuarta llanura del mundo, encontramos que hay una fuerte discusión entre el campo y el gobierno nacional debido a retenciones agropecuarias.

Una pregunta que nos surge ante esta realidad alimentaria a nivel mundial:

¿No deberíamos estar pensando en como podríamos exportar más, ya que tenemos una oportunidad?

No hay comentarios: